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Posted by on May 20, 2015 in Curiosidades | 0 comments

Consejos para la tercera edad para enfrentarse al invierno

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Cuando llegan las temperaturas extremas las medidas de prevención y los consejos de salud más extendidos van dirigidos a grupos de riesgo: niños y personas mayores. El frío en invierno que lleva asociado las gripes, resfriados se pueden complicar según los casos (neumonía, bronquitis, asma) porque el organismo no es tan fuerte como para atacarlo e impedir la invasión, de ahí que se pida ser cautelosos. Por eso estas normas también incluyen a enfermos, mujeres embarazadas y personas convalecientes. Estos grupos son los que deben vacunarse, pero además de esto existen otros trucos para que no se pongan malos en invierno y que son muy naturales. ¿Quieres saber como debemos cuidarnos y cómo debe protegerse la tercera edad de las bajas temperaturas?.
Te recomendamos que pases por una depilacion definitiva.

Cuando se llega a la tercera edad el bienestar y la salud cobra más importancia ya que nuestro cuerpo ya no es tan joven mientras que nuestra mente y amor por la vida siguen activos, vitalistas y a pleno rendimiento. Así se requieren más cuidados y más sensatez, y un nuevo descubrimiento de nuestras necesidades y limitaciones.

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Lo primero que debemos saber para disfrutar el invierno y huir la gripe, es que quedarse en casa no es sinónimo de prevención. Los sitios cerrados pueden dar lugar a que cualquier virus se quede con nosotros más tiempo y el calor ayuda a que estén cómodos y al acecho.

Además la clave de una persona sana es su actividad, a pesar de la edad hay que seguir moviendo y dando aceite a nuestros músculos, eso sí, con el ejercicio que se ajuste a nuestras energías y con paciencia. Recordad que cualquier parte de tu cuerpo se entumece o se atrofia si no la usamos y si tenemos problemas musculares o articulares quedarse quieto no es tampoco la solución, sino lo contrario, ya que la rehabilitación supone practicar para reforzar. De hecho el frío empeora los problemas circulatorios por lo que pasear es aún más importante, ya que estimula el riego.

Evidentemente hay que salir bien abrigados a la calle y airear la casa un poco mientras, con 15 minutos vale, pero si a la noche el ambiente está cargado se recomienda repetir. En cuanto a la ropa, no debes faltarnos una bufanda y buenos calcetines gruesos y guantes de lana.

Si por estados de debilidad, por tener las defensas bajas y a algún problema respiratorio no se quiere o puede salir del hogar estas son otras cosas que no debemos olvidar:

Hay que mantenerse ocupado como sea: en casa también podemos estar activos y hacer ejercicios muy valiosos, que nos ayudarán a mantener nuestros músculos en forma. No hay que quedarse sentado mucho en el sofá,  se puede andar por casa e incluso estirar de vez en cuando, ordenar los armarios, quitar el polvo, cambiar las sabanas, o buscarse aficiones como pintar y hacerlo sobre un caballete de pie, escuchar música y bailar o tener algún aparato sencillo para ejercitar las piernas como pedaleadores.

Una de las cosas que ayudarán a nuestra fortaleza contra el frío es mantener los pulmones en forma. No todos respiramos como debemos y eso no ayuda a que nuestra capacidad pulmonar sea buena y a que expulsemos las impurezas y las secreciones nasales del resfriado o de sus comienzos. De esta manera es útil practicar inhalaciones y exhalaciones, muy profundas empleando el diafragma. También es bueno, para prevenir y tratar gripes y resfriados hacer vahos de eucalipto y toser bien cuando estemos con carraspera.

Muy importante es no olvidarse de hidratarse y cuidar la higiene. ¿sabías que el principal foco de contagio no está en el contacto con los labios sino en las manos? Con esas manitas tocamos todo, polvo, los virus y bacterias que  viajan y se depositan en cualquier objeto y con las mismas nos tocamos la cara por ejemplo, con lo que un apretón de manos es más peligroso que un beso. Por tanto hay que lavárselas muy a menudo en esta época para evitar el contagio, así como no olvidar las duchas rutinarias. limpiar las fosas nasales con agua y sal a su vez ayudarán a limpiar, descongestionar y respirar mejor.

La dieta es otro de los factores que más influyen en nuestra salud. Con el invierno aumentan los guisos que aumentan las calorías que pretenden darnos energía y protección contra el frío y eso hace que nos olvidemos de tomar fruta y verduras, más ligeritos y que nos darán las vitaminas que más falta nos hacen. Esto no quiere decir que evitemos los cocidos, las lentejas, fabadas o las carnes en salsa, ya que estos proporcionan también proteínas vegetales y animales de primera calidad que nuestra estructura necesita ahora más que nunca, pero acompañémoslos o complementemos en meriendas o almuerzos con alimentos ricos en vitamina C, antioxidantes, minerales y agua que hidratar nuestro cuerpo y ayudarán a eliminar toxinas, así como mucosas si ya estamos resfriados. Hay que comer naranjas, mandarinas, peras, fresas, kiwis, acerola, pimientos, grosellas negras, espinacas, brócoli, limón y ciruelas kakadu.

Si esto no es suficiente podemos consultar a nuestro médico sobre complementos vitamínicos o sobre la vacuna contra la gripe  y nunca, nunca, automedicarnos.

Hay sitios webs especializados donde consultar distintas opciones: Aquí un listado de residencias y servicios para la tercera edad en Doctuo.es que puede facilitar la tarea.

Recordad: la tercera edad es una época donde se puede seguir viviendo a tope.